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Chiquilín de Bachín

("Los tango de Piazzolla y Ferrer, 1967-1971 , Quereme asi piantao, Ana Sebastian, Ediciones Continente")

Contexto

Mientras dura la temporada de Maria de Buenos Aires, entre mayo y septiembre de 1968, componen esta obra que será une de las mas populares de su repertorio común.
En el departamento de la avenida Libertador casi Ayacucho, donde viven ambos, Piazzolla le hace escuchar la música a Ferrer en el piano. En vistas de buscar argumento para la letra, Ferrer le pregunta cual a sido el espíritu de su inspiración y Piazzolla le responde sin dudar: “Es como una ronda infantil, ¿no?”. Es entonces cuando Ferrer propone como protagonista de ese vals a uno de los niños mendigos que venden ramitos de flores en la cantina de Bachín, de Sarmiento entre Montevideo y Rodríguez Peña, de la que ambos son habitués desde muchos años atrás, al igual que (…) otros músicos y poetas.
(…)
Cuando Piazzolla con su quinteto y Amelita Baltar son contratados para los espectáculos nocturnos de Michelangelo, Ferrer le escribe a Chiquilín de Bachín el prologo con que habitualmente se lo interpreta.


Chiquilin de bachin

Illustration: Mora Digiovanni


Chiquilín de Bachín

El cuento que ahora voy a contarte, pertenece a esa Buenos Aires un poco a contramano que se hace con la medianoche y se manda mudar con la primera luz del dia.
Puede ocurrir, ocurre por igual, en un lugar de la Avenida Quintana o en una fonda del bajo. Pero el músico y el poeta sentimos la cosa de esta cación en una vieja parrilla vecina del mercado del centro, porque allí comiendo un bife, nos nació, una vez el descubrir en una punta de un mantel de papel, la carita silenciosa y alucinada del que iba a ser su protagonista.
Era, sí, uno uno de esos chicos de la noche que andan de mesa en mesa vendiendo flores. Con el fajo de billetes en el bolsillo y un qué sé yo de pena antes de tiempo en los ojos y en el remiendo del fundillo.
Tratando de seguir el rastro de ese diminuto personaje trágico, hicimos este valsecito con sabor a fábula porteña.


Por las noches, cara sucia
de angelito con bluyin,
vende rosas por las mesas
del boliche de Bachin.
Si la luna brilla
sobre la parrilla,
come luna y pan de hollín.

Cada día en su tristeza
que no quiere amanecer,
lo madrugada un seis de enero
con la estrella del revés,
y tres reyes gatos
roban sus zapatos,
uno izquierdo, y el otro también!

Chiquilín,
dame un ramo de voz,
así salgo a vender
mis vergüenzas en flor.
Baleame con tres rosas
que duelan a cuenta
del hambre que no te entendí,
Chiquilín.

Cuando el sol pone a los pibes
delantales de aprender,
el aprende cuanto cero
le quedaba por saber.
Y a su madre mira,
yira que te yira
pero no la quiere ver.

Cada aurora, en la basura,
con un pan y un tallarín,
se fabrica un barrilete
para irse y sigue así!

Es un hombre extraño,
niño de mil años,
que por dentro le enreda el piolín.

Chiquilín,
dame un ramo de voz,
así salgo a vender
mis vergüenzas en flor.
Baleame con tres rosas
que duelan a cuenta
del hambre que no te entendí,
Chiquilín.